1840

 

SONETO SILENCIO

 

Cualidades existen, cosas incorpóreas
que tienen vida dual,
y gozan de una duplicidad emanante
de materia y luz, manifestada en lo sólido y su sombra.

Hay un silencio doble: mar y playa,
cuerpo y alma; habita uno en lugares solitarios
recién cubiertos de hierba; algunas solemnes benevolencias,
humanos recuerdos y conmovedoras costumbres

despójanle de su terror. Se llama “Nunca más”.
Es el cuerpo del silencio, ¡no le temas!,
no posee en su esencia poder alguno de maldad;

mas si un hado perentorio (¡oh fatalidad!)
te enfrenta con su sombra (elfo innomidado,
acechador en los desolados sitios nunca sin huellas
del hombre), entonces, ¡encomiéndate a Dios!