1850

 

UN SUEÑO DENTRO DE UN SUEÑO

 

¡Recibe este beso en la frente!,
y hoy, al despedirme de ti,
déjame confesarte
que no te equivocas cuando dices:
un sueño han sido mis días;
pero si la esperanza se disipó
en una noche, o en un día,
en una visión, o en nada,
¿se ha fugado menos por eso?
Todo lo que vemos o parecemos ser,
es solo un sueño dentro de un sueño.

Estoy entre el fragor de una playa
atormentada por el rompiente oleaje,
y sostengo en mi mano
granos de arena dorada;
son tan pocos y se deslizan
entre mis dedos hasta el profundo mar,
y entonces, mi alma llora, llora mi alma.
¡Oh Dios mío! ¿Podré retenerlos
apretando más el puño?,
¡oh Dios! ¿no puedo rescatar
ninguno de la implacable ola?
¿Es todo lo que vemos, o parecemos ser,
solo un sueño dentro de un sueño?