Edgar A. Poe nació en Boston el 19 de enero de 1809. Fue el segundo hijo de Elizabeth (Eliza) Arnold Poe, nacida en Londres en 1787, hija de actores y actriz desde la edad de nueve años, frágil intérprete de personajes de Shakespeare como Ofelia, Cordelia, Julieta, Ariel, y de David Poe, hijo, nacido en  Baltimore el 18 de julio de 1784 (vástago de David Poe, descendiente de una familia de protestantes establecidos en Irlanda, afincado en Maryland, Intendente del Ejército Revolucionario, y a quien el General La Fayette le tenía especial aprecio). El padre de Poe abandonó el estudio del Derecho en Augusta, Georgia y luego, en 1803, hizo su debut como actor en el escenario del Charleston Theatre. Individuo bien parecido, excéntrico e irascible, y actor no muy connotado. Cuando David Poe, hijo se casa con Elizabeth Arnold, ella era viuda del  actor Charles Hopkins. Conviene anotar que Eliza, madre de Poe, era una ascendente estrella del teatro estadounidense, pero en tiempos cuando esa profesión aún se mantenía bajo la sombra de la desaprobación por parte del elemento “respetable” de la sociedad, especialmente en Nueva Inglaterra, donde  inició su carrera teatral. Durante una gira a New York, David Poe, hijo, abandona a su familia, en 1809, perdiéndose su paradero en las sombras de la historia. De hecho, su muerte  se desconoce, pero cuando nació Rosalie, la tercera hija del matrimonio, David y su esposa ya no vivían juntos, y algunos estudiosos creen que David no es el padre de Rosalie; una biógrafa está segura de que su progenitor  fue el actor John Howard Payne.

         El domingo 8 de diciembre de 1811, Elizabeth Arnold Poe muere víctima de  tuberculosis a la edad de veinticuatro años, durante una gira teatral por el Sur, específicamente en la ciudad de Richmond, Virginia. Es muy probable que ella muriese delante de sus hijos.

          Huérfano antes de cumplir sus tres años, Poe fue separado de su hermano William Leonard y de Rosalie, su hermana recién nacida, y el matrimonio sin hijos de John Allan y Frances Keeling Valentine (“Fanny”) Allan, de Richmond, se hizo cargo del pequeño Poe. Fue bautizado como Edgar Allan Poe.
         
          La educación recibida por Poe La educación recibida por Poe en realidad hizo poco por vencer los golpes de sus primeros años. Y no debe olvidarse que John Allan legalmente nunca adoptó a Poe, aunque le proporcionó bienestar material más que atención sentimental. Allan era un próspero comerciante escocés que hablaba con frecuencia de deber y obediencia, y era un hombre totalmente absorbido por sus negocios. El único cariño que el pequeño Poe encontró fue el calor que le proporcionó “Fanny” Allan, a pesar de ser una mujer un tanto enfermiza.

         Poe recibió una rigurosa educación. En 1815 los Allan se trasladan a Londres por asuntos comerciales y Poe asiste a la escuela, en Irvine (Escocia), primero, después en Londres y más adelante en Stoke Newington, donde el Dr. Bransby tenía su academia (Manor House School). Aquí fueron años de internado que luego Poe retratará en su excelente cuento, William Wilson. En este pensionado Poe estudiará aplicadamente historia, matemática y latín.

         En 1820 los Allan regresan a Estados Unidos, pues tanto la salud de John  como los negocios requerían su presencia en Richmond. Es evidente que la educación inglesa de Poe se interrumpe. Y entre sus libros que guardó durante toda su vida, estaba la antología de poesía inglesa de H. Headley, Select Beauties of Ancient English Poetry (1810). Continúa Poe sus estudios en Richmond, en la English and Classical Academy, dirigida por Joseph H. Clarke. En 1823 ingresa a la Academia de William Burke, donde prosigue sus estudios clásicos y matemáticos. Por medio de uno de sus compañeros de clase, Robert (“Bob”) Stanard, Poe  conoció a la madre de su condiscípulo, la Sra. Jane Stith Stanard, bella y joven dama cuyo afecto hacia el joven Poe despertó en él su primera pasión ideal. Más tarde, inspirado por ella, escribe el primer poema titulado A Helen, una de sus más bellas composiciones líricas. La Sra. Stanard muere con la razón perdida, el 28 de abril de 1824, y con ella, se apagó la única luz en la soledad de Poe.

         Conforme creció y alcanzó las edades entre los trece y los diecinueve años, Poe comenzó a tener discusiones, desavenencias y reyertas cada vez más acaloradas con John Allan, quien por su parte se quejaba del comportamiento huraño y desagradecido del joven.

         En 1825, John Allan llegó a ser un hombre verdaderamente rico, después de haber heredado una buena fortuna por parte de un tío suyo. Y ya desde este momento parece que empezó a perder todo interés en Poe. Interfiere en el primer episodio amoroso de Poe, su compromiso con la Srita. Sarah Elmira Royster, oposición que fue secundada por su padre. Este rompimiento forzado, junto con otras razones que se dieron más tarde, pueden haber sido la causa de que Allan enviara a Poe a la Universidad de Virginia, en Charlottesville, simplemente para alejarlo de Richmond.

         Cuando Poe ingresa en la Universidad, en febrero de 1826, ésta iniciaba apenas su segundo año de vida. Fundada por Thomas Jefferson, bajo un modelo de universidad alemana, no obstante, sus autoridades ejercían poco o relativo control disciplinario. Pero la enseñanza en los Colegios de Lenguas Antiguas y Modernas, en los que ingresó Poe, era de gran excelencia académica. Una vez más, sobresale en sus estudios superiores, especialmente en latín, griego, francés, español e italiano. Tanto en Inglaterra como en Richmond y en la Universidad, Poe fue muy ambicioso en disciplinas deportivas, llegando a ser reconocido como un excelente atleta en salto de altura, boxeo y en especial, natación.

         Siendo Poe alrededor de dos años más joven que sus compañeros universitarios, halló la atmósfera de la Universidad un tanto disoluta, y difícil de gobernar. En diciembre de 1826 Poe finalizó su educación formal. Pero además de sus estudios, aprendió a beber más de la cuenta.

         Al dejar la casa de estudios superiores, Poe debe unos  $2.000,oo más o menos, por concepto de juego y otros renglones. Poe siempre le reclamó airadamente a John Allan que le había enviado a la Universidad sin dinero suficiente para afrontar en forma adecuada los gastos universitarios, viéndose en la imperiosa necesidad de jugar. Amenazado con la cárcel por sus deudas, que John Allan rehusó pagar, Poe discutió agriamente con su “tutor”, y en marzo de 1827, Poe abandona la casa de los Allan. En verdad su padrastro pudo haber estado celoso de Poe por el enorme afecto que su esposa le demostraba, y pudiera haberse resentido por el hecho de que Poe profesaba mucho amor a “Fanny”. Por otra parte, Poe conocía ya las aventuras extramaritales de Allan, incluso con procreación de hijos. Todo ello hacía que Poe fuera un verdadero intruso para John Allan.

         Para crear una idea de su paradero incierto, Poe deja un rastro falso, haciendo creer que se había hecho a la mar, o unido a los griegos en su lucha por la independencia arrebatada por los turcos. Lo cierto es que Poe retornó a su lugar de nacimiento, Boston, donde en mayo de 1827 publica en forma anónima (como “Un Bostoniano”), su primer volumen de poesía, Tamerlán y Otros Poemas. En secreto se enrola como soldado raso en el Ejército de los Estados Unidos, bajo el nombre de Edgar A. Perry, el 26 de mayo de 1827.  Se distingue y adquiere el grado de Sargento Mayor.

         La muerte de Frances “Fanny” Allan, el 28 de febrero de 1829, a la edad de cuarenta y cuatro años, trajo consigo una efímera reconciliación entre Poe y John Allan, quien ahora le ayuda a obtener la admisión en la Academia de West Point. En diciembre de 1829, Poe publica en Baltimore su segundo volumen de poesía con el título de Al Aaraaf, Tamerlán y Poemas Menores. Los esfuerzos conciliadores de Poe, no obstante, chocaron con la noticia del segundo matrimonio de John Allan (octubre de 1830), con una mujer veinte años más joven que él y, mediante una carta, Allan le hace partícipe a Poe su deseo tajante de que no existiera “ninguna comunicación más” entre ellos dos. Entonces Poe maquinó una estrategia con el fin de ser sometido a un juicio marcial en la Academia: en poco tiempo provocó más que suficientes motivos para ser expulsado de West Point y, obviamente, del Ejército estadounidense. El 28 de enero de 1831, bajo la acusación de “abandono del deber y desobediencia”, Poe deja West Point, y de esta forma terminó su carrera militar, comenzada con tanto entusiasmo y  buenos auspicios.

         El 19 de febrero de 1831 Poe transitaba por las frías calles de la ciudad de New York. En abril de ese año publica en dicha urbe, el volumen de 124 páginas, Poemas, dedicado al Cuerpo de Cadetes de Estados Unidos.

           Exiliado de Richmond, Poe se radicó en Baltimore (más o menos durante la primavera de 1831) con la familia de su padre. El empobrecido grupo familiar estaba formado por su tía viuda, de cuarenta y un años, Maria (Poe) Clemm, conocida como “Muddy”, una piadosa, complaciente y oprimida mujer, su hija de nueve años, Virginia Clemm (“Sissy”), nacida en 1822, y el hermano de Poe, William Henry Leonard Poe. En Baltimore Poe se dedica ya a su vida profesional literaria. Escribe diligentemente y publica el primero de sus reconocidos cuentos, Metzengerstein (1832). Es importante señalar que ya en el año de 1831, y siempre en Baltimore, Poe  conoce y se enamora de Mary Devereaux, bella y perspicaz ‌joven de rojiza cabellera, a quien Poe pedía que le cantara su canción favorita, Come Rest in This Bosom (“Ven, Descansa en Este Pecho”), del poeta inglés Thomas Moore. Mary recordará después que Poe “era apasionado en su amor… y cuando amaba, amaba desesperadamente”.

         En 1833 Poe publicó el cuento Manuscrito Hallado en  una Botella, en el semanario Baltimore Saturday Visiter, y obtuvo un premio de $50,oo. El período de Baltimore está marcado también por la muerte de John Allan, el 27 de marzo de 1834, dejando una herencia estimada en tres cuartos de millón de dólares. La mayor parte de ella la legó a su segunda esposa y a los dos niños nacidos de ese matrimonio. A Poe no le dejó absolutamente nada. Y ahora, hasta el final de su vida, Poe eliminó el Allan de su nombre y casi en forma invariable se firmó como Edgar Poe, o Edgar A. Poe

         Muchos años después, su enamorada de Baltimore, Mary Devereaux, recordaba así a Edgar Poe: “El Sr. Poe medía más o menos 1, 73 m de estatura, cabello oscuro, casi negro, que usaba muy largo y peinado hacia atrás como los estudiantes. Su pelo era fino como la seda; los ojos, grandes y luminosos, grises y penetrantes. Tenía el rostro completamente afeitado. La nariz era larga y recta y los rasgos muy finos; la boca, expresivamente hermosa. Era pálido, de piel bellamente olivácea. Miraba de manera triste y melancólica. Era sumamente delgado… pero tenía una fina apostura, un porte erguido y militar, y caminaba rápidamente. Lo más encantador en él, sin embargo, eran sus modales. Era elegante. Cuando miraba a alguien parecía capaz de leer sus pensamientos. Tenía una voz agradable y musical, pero no profunda. Vestía siempre una chaqueta negra, abotonada hasta el cuello… No seguía la moda, sino que tenía su propio estilo”.

         Una alternativa para el desheredado Poe que le permitiera obtener una renta segura de la literatura se le presentó en el verano de 1835 cuando, gracias al apoyo y confianza de John Pendleton Kennedy, entró como editor y crítico del Southern Literary Messenger, de Richmond. Entonces, con sus ingresos bastante mejorados, Poe sintió su imperiosa obligación de recompensar la devoción de “Muddy”, apoyando económicamente a su madre, como la llamaba con gran cariño. Y hasta el día de su muerte, “Muddy” adoró a su “Eddy” (Edgar).

         Poe se había enamorado de Virginia “Sissy” Clemm, su prima hermana y desea casarse con ella. En setiembre de 1834, obtuvieron una licencia matrimonial en Baltimore, tal vez casándose en forma privada, y después públicamente efectuaron la ceremonia matrimonial, el 16 de mayo de 1836.

         Escribiendo para el Southern Literary Messenger, Poe alcanzó su primera consideración y notoriedad literarias, pero tuvo una disputa con el propietario de la revista y después de dieciséis meses en Richmond, Poe, “Sissy” y “Muddy” se trasladaron a New York, en febrero de 1837.

         Para el Messenger de Richmond, Poe contribuyó con las Escenas de Politian, 83 juicios críticos, 6 poemas, 4 ensayos y 3 cuentos,   quintuplicándose la edición de la revista.

         Durante su permanencia en New York, Poe publica en 1838 su única novela, Narración de Arthur Gordon Pym, donde combina (tan frecuente en sus poemas y cuentos), mucho material verdadero con las fantasías más extrañas. Esa obra es considerada por muchos estudiosos la inspiración de Moby Dick de Herman Melville. La Narración de Arthur Gordon Pym terminó por ser un documento psicológico fascinante.

         En el verano de 1838 y hasta 1844 Poe y su familia se trasladan y fijan su residencia en Filadelfia. En esta ciudad y  durante los siguientes seis años, la vida de Poe y de su grupo familiar se caracterizó por una lucha casi constante por mantenerse a flote en todos los órdenes, por la desilusión ante las realidades políticas y económicas de la vida literaria y, aparentemente por una enconada batalla contra el alcohol. Fueron, no obstante, los años más fértiles de su carrera, primero como  coeditor del Burtons Gentlemans Magazine y luego editor del Grahams Magazine, una revista de la más amplia circulación en los Estados Unidos. En un período de dos años, Poe elevó la edición de 5.000 a 20.000 ejemplares. Durante el lapso transcurrido en Filadelfia, Poe escribe o reescribe varios poemas tales como A Una en el Paraíso, Al Río, El Palacio Poseído, el soneto Silencio, El Gusano Vencedor, El Reino del Ensueño, y cuentos como La Caída de la Casa Usher, Los Crímenes de la Calle Morgue, El Pozo y el Péndulo, El Escarabajo de Oro. De las consecuencias de una situación tensa y en extremo particular durante su permanencia en Filadelfia, Poe nunca pudo recobrarse.
         
          A mediados de enero de 1842, la angelical Virginia, su “Sissy”, mientras cantaba acompañada por el arpa, comenzó a sangrar por la boca, hemorragia que era el signo fatal de la tuberculosis.

         En los inicios de 1843, Poe fija planes para publicar su propia revista, The Stylus, proyecto que perseguirá desafortunadamente por el resto de su vida. En forma precaria Poe logra mantener un modo de vida como escritor, algo que apenas hacía su asomo en Estados Unidos. Sus escritos le depararon cifras económicas  muy raquíticas; parece haber recibido, por ejemplo, tan solo $ 10,oo por su cuento preferido, Ligeia.

         Una visita de Poe  a Washington, en marzo de 1843, cuando estaba entregado al exceso de bebida, termina con su esperanza de obtener un estable puesto administrativo en la Philadelphia Custom House, con sede en la capital.

         En abril de 1844, Poe, “Sissy” y “Muddy” se establecen en New York, etapa que transcurrirá hasta 1849. Poe alcanzó un nivel enteramente nuevo de celebridad cuando publica en un periódico de aquella ciudad, el Evening Mirror, el 29 de enero de 1845, uno de los poemas más famosos jamás escrito, El Cuervo, que se reimprimió por lo menos diez veces durante un mes, después de su primera aparición.

         El Cuervo y Otros Poemas, edición bajo el cuidado de Poe se publica en noviembre de 1845. La colección comprendió treinta poemas, iniciándose con El Cuervo, y finalizando curiosamente con el primer poema A Helen. De todos, El Cuervo atrajo más la atención que ningún otro poema de autor estadounidense. Su fama perdurable se debe no solo a la magnificencia de su fraseo, sino también al cuadro descrito de la devoción de un amante, soñando sueños que jamás ningún mortal atrevióse a soñar. Es indudable que este poema fue comenzado en uno de aquellos momentos de desesperación, cuando la muerte de Virginia se estaba acercando.
         Mientras editaba un nuevo semanario, The Broadway Journal, Poe incrementó aún más su fama, además de llevar a cabo una celosa cruzada que llegó a ser conocida como la Guerra de Longfellow, cuando denuncia al popular escritor de Nueva Inglaterra como un plagiario. Pero al mismo tiempo sus angustias por la salud de Virginia, sus crónicos problemas económicos, y una severa acumulación de infortunios y aflicciones, dejaron a Poe sumido en la depresión, y muchas veces, todavía más hundido en la terrible desesperanza.

         Poe no fue un ser insociable. Asistió a muchas reuniones, por lo general literarias, en gran cantidad de respetables hogares, algunas veces acompañado de su esposa, y era generoso con su respuesta a los pedidos, bien de conferencias, recitar o decir sus propios poemas. Probablemente las mujeres formaban la mayoría de los invitados a esos círculos literarios. En definitiva, Poe siempre encendió la simpatía femenina.

         En 1845, en medio de aquellas tertulias literarias, Poe empieza a protagonizar un insistente galanteo con la Sra. Frances (“Fanny”) Sargent Osgood, mujer de clara inteligencia, con gran talento para la literatura y en especial para la poesía. La Sra. Osgood, casada con el pintor (de vida un tanto aventurera), Samuel Stillman Osgood, y madre de dos jóvenes mujeres, visitó con frecuencia la casa de Poe, algunas veces, dijo ella, atendiendo invitación de la propia Virginia. La relación sentimental entre Poe y Frances se hizo peligrosa, tomando ya tintes de escándalo, y el poeta llegó hasta el hecho de atraerse una pelea a puñetazos. Obvio es que el trato sentimental se enfrió. Y a fines de 1845, Poe, tal vez como escape, empieza una relación también de corte sentimental con la Sra. Elizabeth Ellet.

         Es natural que estos problemas con mujeres casadas le ocasionaron  un cierto ostracismo por parte de los salones literarios de la ciudad de New York.
         En medio de la especulación periodística de que la mente de Poe se encontraba perturbada, éste y su familia abandonaron la ciudad, a comienzos de marzo de 1846. Se mudaron a una encantadora casa campestre (cottage) en el poblado rural de Fordham, situado a unos veintiún kilómetros de New  York. Pero ya la condición física de Virginia se había deteriorado seriamente, tomando su aspecto el mortal tono perlado. Aquí, Poe y su esposa reciben la desinteresada ayuda moral y física de una amiga, la Sra. Marie Louise Shew, a quien Poe llamará “Loui”, ayuda de enorme valor en aquellos momentos grises. La Sra. Shew tenía amplios conocimientos de medicina que fueron de gran valor para hacer  los últimos días de “Sissy” más tranquilos. “Loui” siempre consideró que Poe tenía una lesión cerebral, que se había hecho más peligrosa por el consumo de estimulantes. El cariño que Poe le tenía  se lo demostró en dos emotivos poemas: A M. L. S.A____ ____ . “Loui” fue quien le sugirió a Poe el poema Las Campanas, cierta vez que estaban frente al piano.

         Poe desató otra sonada guerra periodística, al publicar en el Godey’s Lady’s Book (mayo-octubre de 1846), treinta y ocho bosquejos bajo el título The Literati of New York, estimando agriamente no solo la obra de sus contemporáneos, sino también su carácter y apariencia física. Los muchos contraataques publicados incitaron a Poe a entablar un litigio por libelo o difamación, el cual ganó. El año de 1846 fue prolífico en artículos literarios. Sin embargo no estaba en condiciones de disfrutar los $300,oo concedidos a él como gananciales del juicio, porque el 30 de enero de 1846 Virginia murió de tuberculosis.  Aquí comienza el colapso físico de Poe.

         En forma gradual Poe recobra la salud. Uno de sus poemas más extraordinarios se publicó en diciembre de1847, Ulalume, y en 1848 leyó su poema en prosa, Eureka, ante la Society Library de New York. Eureka llegó a ser un esfuerzo notablemente ingenioso por construir una cosmología basada en la teoría estética. Y lectores de tipo científico siempre se han interesado por las anticipaciones de Poe plasmadas en Eureka, con respecto a puntos de vista de muchos pensadores como Herberth Spencer y los evolucionistas en general, Albert Einstein, Sir Arthur Eddington, Harlow Shapley, Émile Meyerson.

 En 1823, el físico alemán Heinrich Wilhelm Olbers planteó la siguiente paradoja: “Si el tamaño del Universo es infinito y las estrellas están distribuidas por todo el Universo, entonces deberíamos ver una estrella en cualquier dirección y el cielo nocturno debería ser brillante. Sin embargo, el cielo es oscuro. ¿Por qué? Si bien no existe una respuesta satisfactoria, la mejor solución hasta el momento supone que el Universo no existió por un tiempo indefinido sino que tuvo un comienzo. Por lo tanto, nuestra visión del cielo solo se extiende hasta la distancia que la luz recorre en un tiempo igual a la edad del Universo. No vemos estrellas que están más allá de esa distancia,  porque la luz que empezaron a emitir en el momento de originarse todavía no llegó a la Tierra. La extensión del Universo será infinita o, si no infinita, por lo menos de una vastedad más allá de toda mesura; sin embargo, el Universo visible es comparativamente pequeño y no alcanza a cubrir el firmamento con estrellas.

         El primero en imaginar esta solución (de manera cualitativa, pero correcta) no fue un físico ni un astrónomo sino Edgar A. Poe, que en Eureka, un Poema en Prosa, publicado en 1848, dice: “La única forma […] de entender los vacíos que nuestros telescopios encuentran en innumerables direcciones,  sería suponiendo una distancia al fondo invisible, tan inmensa, que todavía ningún rayo proveniente de ahí fue capaz todavía de alcanzarnos”.

        

          ¿Asombroso? Quizás no tanto; cuando la ciencia llega hasta el borde mismo del conocimiento, necesita imaginación más que otra cosa, y la imaginación de Poe era, sin duda, una de las más libres y poderosas de su tiempo.

          Con el golpe de la muerte de su joven esposa y renovado por sus pérdidas más tempranas, Poe trató frenéticamente de lograr su estabilización mediante un matrimonio en segundas nupcias. Durante el verano de 1848 llegó a involucrarse de manera sentimental con tres mujeres distintas. Su perspectiva más idónea fue la poetisa, Sra. Sarah Helen Whitman, de Providence, Rhode Island, una discípula del Trascendentalismo emersoniano. De cuarenta y cinco años (seis años mayor que Poe) y viuda,  sufría una dolencia tal vez imaginaria del corazón  que mitigaba con éter. Su fragancia, se decía, flotaba  como una ligera emanación. Después de pasar amigablemente cuatro días con ella en Providence, en setiembre de 1848, Poe le declaró su amor, proponiéndole a la vez que contraer nupcias. La Sra. Whitman sentía una profunda afinidad con Poe, en parte basada en su creencia de que ellos descendían de lejanas ramas de la misma familia. Pero a pesar de sus opiniones liberales, era conservadora en su comportamiento y rendía total obediencia a su madre, quien de paso desaprobó la relación con Poe. La Sra.Whitman le dijo a su pretendiente que necesitaba tiempo para tomar una decisión. En vista de su renuencia, Poe al mismo tiempo cultivaba otra amistad, pero en otras circunstancias, es decir, un vínculo amoroso idealizado, con una mujer casada, la Sra. Nancy Richmond (de soltera, Nancy Locke Heywood), radicada en Lowell, Massachusetts,  llamada por  Poe, “Annie”, y a quien expresó el gusto de morir por ella, o con ella.

          De Lowell, Poe viajó otra vez a Providence, sintiéndose envuelto en conflictos y en un estado de gran ansiedad. Se detuvo en Boston, donde ingirió una sobredosis de láudano, en un aparente intento de suicidio. Llegó luego a la casa de la Sra. Whitman, tres días más tarde de su cita concertada, implorándole salvarlo de su destino fatal. De alguna manera Poe consiguió obtener su consentimiento; la Sra. Whitman lo llamó compromiso “condicional” y hasta se anunció en algunos periódicos que la pareja contraería matrimonio. Pero aquello no fue muy lejos, porque siendo la esperanza de ambos en el enlace un poco fría, o en realidad porque existía un tanto de indiferencia para la boda, al final de  cuentas, ninguna parte deseó  consumarla. En 1860, años después de la muerte de Poe, la Sra. Whitman publicó una importante defensa de su carácter y un brillante análisis de su obra, bajo el título de Edgar Poe y sus Críticos.

         El intento final de Poe por una nueva esposa, tuvo lugar durante una visita a Richmond, en el verano de 1849. Aquí establece una relación romántica con la joven poetisa Susan Archer Talley. En la fiesta de su cumpleaños, Poe bebe a su salud, y desde este momento comenzó a beber fuertemente.

         Por otra parte, Poe manifestó la posibilidad de casarse con una viuda, la Sra. Sarah Elmira Shelton (de soltera, Royster), quienes se habían amado en la adolescencia. Además, Poe esperaba obtener suscriptores para su siempre evasiva revista literaria, The Stylus. Pero cayó enfermo y terminó permaneciendo casi durante dos semanas en Filadelfia, donde por lo visto comenzó a beber otra vez con más frecuencia y llegó a estar, según él mismo describió, en una condición  “totalmente perturbada” durante diez días. Creyó oír a algunos hombres que tramaban matarlo, y era atormentado por fantasías en que  las piernas de su “Muddy” habían sido cortadas a hachazos. Una vez más llega a Richmond, donde trata de calmarse y, obviamente, de encontrar su recuperación. Pronto circulan rumores de que Poe y Elmira se van a casar. Le regala un anillo de compromiso, impresionándole a ella su estado de sobriedad. Poe hace pública promesa de dejar el alcohol, y se une en Richmond a una sociedad de abstemios de bebidas alcohólicas.

         Poe abandonó la ciudad de Richmond temprano en la mañana del 27 de setiembre de 1849, supuestamente con el fin de ir a New York para resolver allí algunos asuntos, antes de retornar a Richmond para su  matrimonio. Nada se conoce con absoluta certeza acerca de su paradero durante la siguiente semana.

         Pero el miércoles 3 de octubre, el pintor Joseph W. Walker reconoce a Poe en Gunners Hall, una posada de la Calle Lombard, 44 Este, en la ciudad de Baltimore. Se pone en contacto inmediatamente con el Dr. Joseph Evans Snodgrass, médico y editor, con quien Poe había tenido relación en Filadelfia. El Dr. Snodgrass, el pintor Walker y el Sr. Henry Herring, pariente político de Poe, de Poe, lo llevaron de inmediato al Washington College Hospital, en la tarde de aquel día. En el nosocomio se informa que Poe ingresó en estado de letargo, y que pronto comenzó a desvariar.

         El Dr. John J. Moran, que atendió a Poe en su lecho de muerte, describió así su último momento vitalEn forma reposada movió su cabeza y dijo: ¡Señor, ayuda a mi pobre alma! , y expiró.

         Edgar A. Poe murió a las tres de la mañana del domingo 7 de octubre de 1849, a la edad de cuarenta años.