APÉNDICE No. 4

POE FUE EL PRIMER ARTISTA LITERARIO
ESTADOUNIDENSE...

Vernor Louis Parrington

            

Fue de este mundo desbarajustado e indolente de la aristocrática Virginia, que con sus liberalismos y conservatismos que se estorbaban mutuamente, donde surgió la figura enigmática de Poe para exasperar a los críticos del norte. Si hubo alguna influencia particular que contribuyese a formar su espíritu tan extraordinariamente singular y creador, fue la vida desidiosa de la aristocracia de las plantaciones, saturada de un orgullo provincial belicoso y una fuerte aversión a todo lo forastero y caracterizada por una mezcla de arrogancia, disipación, prodigalidad y sentimientos caballerescos… Como caballero del sur, absorbió la aversión que allí se tenía a la Nueva Inglaterra, y esta aversión fue agravada por las ideas peculiares del poeta respecto a las funciones del arte y por los infortunios que acompañaron su carrera literaria. Siendo amante de la estética y escrupuloso artífice, el primer escritor estadounidense a quien sólo la belleza importaba, sus ideales estaban de punta con todos los elementos principales del renacimiento de la Nueva Inglaterra:  el misticismo y optimismo de la filosofía trascendental; el espíritu de reforma social, que quería rehacer el mundo según el idealismo francés, se entremetía en los asuntos de todo el mundo y trataba de aplicar su igualitarismo a los negros; el criterio moral rígido e intransigente por el cual debían juzgarse tanto la vida como las letras: tales cosas no podían dejar de irritar a un hombre quisquilloso a quien no le sentasen bien… En un mundo entregado a los entusiasmos descarados de  la clase media, no podían tener buena acogida el soñador ni el artífice literario. No era lucrativo invertir dinero en las mercancías nebulosas que Poe ofreció en el mercado. El técnico que se ocupaba del valor retórico y métrico de sílabas y acentos, encontró pocos ánimos congeniales en un mundo de cosas más palpables y substanciosas; y los proveedores de cuentos de relumbrón no recibieron con los brazos abiertos a quien venía a tacharles sus faltas y a insistir en la observancia de las reglas del arte. Y así Poe, como Herman Melville, naufragó en los escollos del positivismo estadounidense. El día de los artistas no había despuntado aún en los Estados Unidos… Cualquiera que sea el veredicto final, no hay duda de que como amante y expositor de lo bello y como artífice literario Poe se granjeó gran reputación mundial, la cual, en vez de menguar, se ha ido acrecentando con los años. Algunos escritores que en su tiempo gozaron de mayor celebridad, hoy le van muy a la zaga. Poe  fue el primer artista literario estadounidense, así como el primer crítico. Lo que más sorprende es que un hombre como éste haya aparecido en una tierra cuyos ideales eran diametralmente opuestos a los suyos. Mucho perdió a causa de su carácter independiente y de su desviación de los derroteros comunes; pero también ganó mucho. En medio de un romanticismo vulgar y chillón, rehusó perderse en la muchedumbre y seguir la corriente, y se abrió su propio camino. Rebelde servidor de la belleza, descubrió un romanticismo fino y delicado que hasta entonces no se había conocido en su patria. (Parrington, 1942, pp. 80-84).